martes, 14 de mayo de 2013

Sesión de Fotos.2

En este caso las fotos de la segunda sesión son de Londres. Estuve en está ciudad en marzo de 2011, fui de viaje con mis compañeros de bachillerato y por tanto con el instituto; y la verdad es que me gusto bastante el cambio de un país a otro y la ciudad. De este viaje guardo muchos buenos recuerdos y entre ellos el haber echo amistades que aún hoy día duran.








miércoles, 17 de abril de 2013

Transición


Mira hay afuera, qué ves, me pregunta el viento o quizás sea esa voz que habla desde dentro y hace que tus pensamientos se vuelvan desordenados. Hago caso a la voz que me susurra y miro afuera, salgo de mí y contemplo el mundo, mi alrededor. Por primera vez salgo de mi orgullo y observo con detenida curiosidad lo que me rodea. Siento miedo y vuelvo a mirar hacia dentro. No, me dice de nuevo la voz, no cierres los ojos. Esta vez no será tan fácil convencerme pensé y miró hacia lo más profundo de mi, y me siento a salvo de aquello que hay fuera.

La voz sigue repiqueteando en mi mente, y por más que intento silenciarla no calla. No hay paz en mi interior, ¿por qué una simple voz es tan fuerte como para hacer temblar tú fantasía?, me pregunto. Y repite una y otra vez, enfrentarte a lo que temes, sal ahí afuera.Y yo, por no aguantar aquel sentimiento que me oprime el pecho cada noche, decido abrir los ojos; a pesar de que aquello que veo es la realidad y como tal, no es como aquella fantasía en la que uno vivía. Me gustará o no, la fantasía y la ilusión habían pasado a formar parte de otra vida más sencilla, a partir de aquel día.


miércoles, 6 de marzo de 2013

Nubes de hollín-part.1


Nací en un barrio de Londres en 1804, en los senos de una mediocre familia británica; entendiendose por mediocre una familia en cuya casa entraba un salario mínimo que daba para lo básico sin ningún lujo, aún así podíamos estar contentos ya que podíamos comer en la mayoría de los casos así como calzar unos zapatos y vestimentas. Viví mi infancia con la ignorancia de una niña, sin saber cual era el calvario que padre y madre debían de pasar para poder alimentarnos a mí y a mi hermano mayor. Lloraba y pataleaba cuando algún día faltaba la comida, me quejaba cuando en invierno no podíamos calentarnos como otras familias que tenían chimenea en casa, y por resumir un poco; achacaba todas las desgracias que vivíamos por la pobreza a la ineptitud de mi padre por no poder aspirar a algo más que ser un simple obrero. He de reconocer que mi actitud cuando era niña, cuando yo me creía ajena a todo y que mi vida sería muy distinta a la de mis padres; era bastante egoísta e incrédula.

El tiempo paso y con el llegaron los cambios. Los cielos de Londres se llenaron de nubes de hollín que apenas dejaban pasar la luz del Sol y que producían cierta niebla espeluznante. Numerosas sombras de chimeneas se alzaron amenazantes sobre los hogares y Londres quedo absorbida por completo por lo que se conocería en el resto del mundo como la primera revolución industrial. Mi padre fue despedido de su antiguo trabajo y entró a trabajar en la industria textil en la que pronto comenzarían a introducirse los telares; máquinas que de algún modo técnico y que escapaba a mi conocimiento era capaz de hacer el trabajo de varios hombres en menos tiempo. Mi hermano mayor que se llevaba conmigo un año, quien hasta por aquel se había dedicado a oficios de poca duración y que reportaban pocas ganancias en casa, trabajó codo con codo junto a mi padre. El motivo de ello fue la baja que sufrió mi madre, quien tubo que dejar su trabajo ya que comenzó a tener ciertas dolencias en varias partes del cuerpo, así que estando en casa me enseñó varios de los oficios para los que estábamos echas la mujeres según los hombres. Mi madre me enseñó dichos oficios con el fin de que pronto pudiera trabajar, yo que tan solo tenía ocho años, edad con las que las niñas ricas pensaban únicamente en muñecas y cuentos de hadas. Y es que el sueldo que recibía mi padre y hermano por su trabajo se fue haciendo cada vez menor hasta llegar al punto de considerarlo miserable respecto a las jornadas de trabajos que podían alcanzar más de doce horas diarias, y como madre no aportaba ninguna ganancia al hogar nos vimos obligados a mudarnos a una vivienda mucho más reducida, con comodidades mínimas y carentes de higiene, cerca de los malos humos de las fábricas. Quizás esto último fue lo que hizo que las dolencias de mi madre empeoraran de forma que se viera obligada a quedarse en la cama muchos días, sus piernas pronto comenzaron a fallarles y su cabeza empezó a desvariar.

El sueldo de los dos varones de la casa no daba para más que para comer, con un mínimo de dos comidas al día y algún que otros gastos fundamentales. Pero no llegaba para poder pagar a un médico y que este pudiera ver a nuestra madre; y a pesar de que esto pudiera ocurrir no teníamos el dinero suficiente para comprar las medicinas que el estudiado recetaría  Tampoco teníamos ningún pariente que nos pudiera ayudar con ellos, ya que ellos tenían los mismo problemas que nosotros y más bocas que alimentar. Esto dio a pie a que padre decidiera que me quedara al cuidado de madre y, que él y mi hermano de tan solo nueve años este último; llevarán la casa a cuesta.





martes, 5 de marzo de 2013

Sesión de Fotos.1

Recientemente he venido dedicándome al mundo de la fotografía. Desde hace un tiempo vengo haciendo fotos a paisajes y lugares por los que paso con el objetivo de que queden plasmados en algo físico que ayude a recordarlos en un futuro. Como un simple aficionado y principiante abro esta nueva parte del blog en la que la dedicaré a subir fotos hechas por mi, con una cámara de un Samsung Galaxy SII(en la mayoría de los casos) o con una cámara Casio modelo Ex-H15; en la gran mayoría con algún filtrio proporcionado por Instagram.

Usuario de Instagram: carlosav94

La primera sesión de fotos tendrá como temática Roma, fue la segunda capital extranjera que visite, puesto que la primera fue París pero a penas lo visite y era demasiado pequeño. Este viaje lo hice con dieciséis años y fue el viaje de fin de la E.S.O. Fuimos a Roma una de las primeras semanas del mes de Junio del año 2010. También un día estuvimos en Florencia. Desde este viaje me he prometido volver algún día de nuevo a Italia y a Roma.


















lunes, 25 de febrero de 2013

Una antigua verdad.

Nada mejor que volver a la actividad que con este enunciado de W.Dyer, 
que todas las personas deberían de aplicarse: