Loco de aquel que pensaba que el mundo comenzaba, cuando en
realidad estaba dando el paso al intermedio de toda aquella historia. Lo
empujaron a abandonar todo aquello con lo que ya había aprendido a vivir para
tener que comenzar de cero a adecuarse con lo que antes era y ya no es, darse
cuenta que las cosas cambian con el tiempo. Le dijeron <<corre, ve y comete el
mundo>>, cuando es el mundo el que se está comiendo a todo y cada uno que
corre con la esperanza y los sueños por delante. ¿No es acaso eso con lo qué te
encuentras cuando abres la puerta? Algo que no reconoces, algo que podría
llamarse incertidumbre, algo que desde dentro a través del cristal se ve de otra
forma a como es. Es la idea que nos crean en la cabeza antes de girar el pomo,
de pisar la calle, de abrir los ojos. Le dijeron << es el país de las oportunidades,
donde tus sueños se harán realidad>>, cuando te das cuenta que no es así.
A veces hasta el punto de llegar a desear abandonar todo sueño, los buenos
porque dan demasiadas esperanzas y los malos porque la quitan sin miramientos; ¿por qué hay tantas oportunidades como sueños hay por persona? Al final conforme caminas
por el espeso bosque tras la puerta, vas mirando al cielo y apagando unas
bombillas, sustituyéndolas por otras, porque te das cuentas que algunos sueños
ya no pueden ser, y es que la realidad no es el estar despierto sino el hecho
de que se apague la esperanza de soñar.
